Tasarte

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https://hdl.handle.net/11730/guatc/3147

La voz tasarte ha pervivido en el habla de Canarias en las dos modalidades de apelativo y de topónimo, pero con problemática particular en cada uno de los dos registros, como trataremos de explicar.

En cuanto al topónimo, lo primero que hay que advertir es la falsa escritura Tazarte con que aparece en muchos registros, como interpretación de un falso seseo dialectal; así pues, debe escribirse con s, tal cual se pronuncia. Tasarte nombra una de las zonas más abruptas y aisladas del Suroeste de Gran Canaria, con multitud de accidentes geográficos (lomos, barrancos, puntas, degolladas, playas, etc.) pertenecientes a los municipios limítrofes de SNT, TEJ y MOG y a una pequeña localidad perteneciente en la actualidad al municipio de La Aldea de San Nicolás. Además, el topónimo Tasarte ha generado un derivado con morfema del diminutivo español, Tasartico, que nombra un profundísimo barranco, otros varios accidentes y otro más pequeño poblado.

Los accidentes que en la actualidad fueron recogidos desde la tradición oral bajo el complemento de Tasarte, además de la localidad que lo tiene solo como topónimo "puro", son los siguientes: un barranco, un lomo, un andén, un cañadón, una degollada, una orilla y una playa (La toponimia de Gran Canaria 1997: II, 313-314). Decir cuál de estos accidentes pudo ser el que primero llevó el nombre de Tasarte resulta imposible de determinar, aunque si nos guiáramos por criterios toponomásticos quizás pudiéramos decir que, ante la asusencia de una "montaña" con el nombre de Tasarte, fue el barranco como accidente mayor y más referencial de toda la zona.

En las fuentes históricas antiguas, Tasarte tuvo dos referencias bien distintas: la de un antropónimo y la de un topónimo. Según Abreu Galindo (1977: 133, 172, 182, 227 y 230), Tasarte (escrito unas veces como Tajarte, otras como Tazarte y otras como Taxarte), fue uno de los valientes que lideraron la lucha de los aborígenes grancanarios contra los invasores castellanos en las últimas refriegas de la conquista; era guayre del guanartemato de Gáldar, se negó a las órdenes de rendición de Fernando Guanarteme y fue el caudillo que guió la lucha de los canarios en los últimos sitios en que resistieron. Como topónimo, también según Abreu Galindo (ibíd.: 231 y 232), Tasarte (escrito aquí como Taxarte) fue uno de los lugares del centro de la isla (indeterminado) en que, junto a los lugares de Bentaiga, Ajódar y Ansite, los canarios se hicieron fuertes. Sin embargo, en el mapa de Gran Canaria que Torriani dibujó para su obra (1978: entre págs. 88 y 89) aparecen tanto Tasarte como Tasartico en el lugar exacto en el que ahora están, dando nombre a sus respectivos barrancos y escritos allí en el mismo sentido de los barrancos, ambos con el apodo de "caleta", como se hará también con sus próximos y paralelos barrancos de Veneguera y de Mogán. Y lo mismo se hará en el siglo XVII en los respectivos mapas de Briçuela y Casola (2000: 44) y de P.A. del Castillo (1686/1994: s.p.).

Marín y Cubas quizás sea el historiador que con más minuciosidad trate del papel que los personajes Tazarte y Tazartico (así escritos siempre por este autor) tuvieron en la conquista, y a la vez en su condición de topónimos, ya que aparecen con ambas funciones en un mismo relato, en el libro II, cap. 10 de su Historia de las siete islas de Canaria (1993: 159-165) en que se narra el último episodio de la conquista de Gran Canaria. Dice que en ausencia de Fernando Guanarteme, por estar prisionero de los castellanos, "luego nombraron otro rey o Guadartheme, llamado antes Tazarte, un gaire alto, seco y prieto, de grande esfuerzo, nombrado por el mes de marzo después de la prisión del otro" (pág. 159). Este Tazarte fue el que mandó matar a dos frailes en Tafira, lugar que se conoce ahora como Cueva de los Frailes. Este Tazarte era tío de Arminda, "única heredera de la Isla, muchacha de 18 años, que ya estaba casada con un muchacho hijo del Guadartheme de Telde a quien los españoles llamaban Tazartico" (pág. 160). Regresado a la isla Fernando Guanarteme, quiso intervenir en los de su pueblo para la pacificación de la isla y desde Agaete fueron en barca "por la costa del sur al poniente de la Isla, y desembarcaron en una playa ahora llamada Tazartico, al pie de un risco así llamado junto a otro muy alto que los divide un barranco llamado Tazarte, porque fue Don Fernando, Juan Mayor y Rodrigo de Vera [el hijo de Pedro de Vera] hablaron á Tazarte y Tazartico, que habían llevado la nueva, y fue en vano el viaje" (pág. 161). La resistencia de los canarios continuó comandada por estos dos personajes. El "feroz deTazarte" fue quien, en el sitio de Fataga, "no queriendo reducirse ni poder pelear porque estaban ya sitiados, se llegó a la punta más empinada del risco y cruzando los brazos al pecho dijo dos veces muy alto ¡Atistirma, atistirma!, y dio una vuelta en el aire y se desriscó de aquella eminencia" (pág. 164). Por su parte, Tazartico fue el caudillo del último episodio de guerra en el sitio de Ansite, siendo un lunes 28 de abril [de 1476, dice después]: por la mediación de Fernando Guanarteme, que rogó el perdón de los suyos a Pedro de Vera "con sentimiento tristísimo, casi llorando", y todos se sometieron, "menos Tazartico y un Faisaje vieho de Telde, que ambos se desriscaron, llevándose el muchacho al viejo le cogió de un brazo y diciendo ¡Atistirma, atistirma!, y de un salto bajaron hechos pedazos" (pág. 164).

Leídos así estos textos producen más confusión que claridad, pues antropónimo y topónimo se juntan en unas mismas acciones y en unos mismos lugares. Las acciones de las que los historiadores antiguos hacen protagonista al valiente Tasarte1 ocurrieron, entre otros, en un lugar llamado también Tasarte, y este lugar aun a pesar de no estar muy localizado en los relatos antiguos puede coincidir con la amplia zona que hoy sigue llamándose Tasarte. ¿Eran, en efecto, dos realidades, una persona y un lugar, coincidentes en el nombre? ¿Fue el lugar el que tomó el nombre del caudillo guanche o, al revés, el caudillo del lugar? Nosotros nos inclinamos más por esta segunda hipótesis, pues la primera crea una ambigüedad nominalizadora difícil de mantener. La coincidencia de nombres entre un topónimo y un antropónimo no es fenómeno raro en las antigüedades canarias; esa es una práctica muy habitual en el Poema de Viana (en Tenerife: Afur, Arico, Guajara, Tejina, Tegueste) o en la prehistoria de Lanzarote (Sonsamas, Teguise, Uga, Timanfaya). Cuál sea el nombre originario y cuál el secundario es cuestión que requiere de consideración particular en cada caso, pero creemos que según los textos de la conquista (sean históricos o literarios) predomina el proceso que va del topónimo al antropónimo, como parece ser el del Tasarte grancanario.

Aparte esta documentación histórica antigua del topónimo Tasarte, otro nombre variante, Atasarti, aparece en la crónica de la conquista de Gran Canaria de Andrés Bernáldez, el cura de Los Palacios cronista de los Reyes Católicos, como uno de los 35 "lugares e aldeas pobladas" de la isla al comienzo de la conquista (cit. Morales Padrón 1993: 515). La identificación de ese nombre con el actual Tasarte no tiene duda alguna; su a- inicial representa el signo gramatical del masculino singular, como tiene la inmensa mayoría de los nombres relacionados por Bernáldez. Y advertimos aquí la escritura del topónimo con s tal cual se pronuncia hasta hoy.

Pero si Tasarte era ya importante población en la época guanche, su importancia ha ido decreciendo en la época hispana, sin duda por lo alejado que está de los centros urbanos capitales de la isla y de las extremas dificultades para llegar hasta él. 20 vecinos tenía en el año 1740, según los datos de Antonio Riviere (1997: 141), lo que no es poco según la media de poblamiento de la época, perteneciente a la demarcación de San Nicolás o La Aldea, que de las dos maneras aparece en el texto de Riviere. Sin embargo, en la relación de poblaciones que hace Viera y Clavijo lo hace "pago de Tejeda" (1982: II, 395), lo que parece más lógico, pues más fácil era la comunicación siguiendo el curso de los barrancos que no subiendo y bajando y atravesando los altos lomos divisorios de los innumerables barrancos de la zona2.

Un problema añadido a la consideración filológica de este nombre es la condición que tiene de ser también apelativo en el español de Canarias y además con varios significados. Como apelativo, tasarte es definido en el DDECan como "pez teleósteo, propio de las aguas frías cerca de la costa sahariana, de gran tamaño, flancos plateados y cuerpo alto y bastante comprimido (Orcynopsis unicolor)". Y con esta referencia de 'pez' es de la que hablan todos los textos que recoge el DHECan para documentar esta voz a lo largo de su historia filológica en Canarias. De especial relevancia son las menciones que hace Viera y Clavijo a este pez, tanto en su Historia de Canarias como en su Diccionario de historia natural, diciendo que los tasartes son una de las principales capturas que hacen los barcos canarios en las costas africanas, junto a las anjovas, samas, chernes y corbinas, y que "el tasarte es un pescado delicioso, que cuando está bien curado se parece al salmón" (1982: I, 612 n.).

El DDECan dice que tasarte es voz viva en todo el Archipiélago, excepto en El Hierro y La Gomera. Últimamente Perera López (2005: 23.249) también ha registrado el término tasarte en La Gomera, pero solo entre los hombres de mar, y con bastantes incertidumbres respecto a su identidad y lugares de pesca.

Respecto a los diccionarios generales del español, no aparece en el DLE, pero sí en el DEA que señala que el tasarte es un "pez marino comestible propio de la zona de Canarias". Y según Federico Corrientes (2001: 195) el pez recibe en Mauritania el nombre de tasart, siendo éste bereber, de donde se deduce que el nombre tasarte se ha introducido en Canarias directamente desde la costa africana y por vía de la actividad pesquera desarrollada en el llamado "Banco de Pesca Canario-Sahariano". Aparte de la explicación etimológica de Corrientes, nosotros aportamos un nuevo paralelo: tasarte podría relacionarse con la forma bereber tasargalt 'tipo de pescado', por pérdida de la sílaba -gal- y añadidura de una -e paragógica: tasar(gal)t > tasarte. En cualquier caso, se trataría de un canarismo de procedencia bereber pero posterior a la españolización de las Islas. Sin embargo, la voz tasarte como nombre de pescado ha sido considerada prehispánica por Rixo (1992: 125), por Alvar (1975b: 426-428) y por Reyes García (2003: 142-143), mientras que Wölfel (1996: 662) parece inclinarse en última instancia por una etimología romance. Por una parte -dice Wölfel-, "esta palabra tiene realmente aspecto de ser aborigen y parece estar construida con la pareja de afijos inicial y final ta-te, tan frecuente en la formación de sustantivos en la lengua aborigen y en el bereber", pero por otra -sigue diciendo- "disponemos de un nombre de pez en español cuyo parecido llama la atención y que nos proporciona una explicación más directa: tasardo (un tipo de arenque)".

Otra entrada dedica Wölfel (1996: 812-813) al antropónimo y al topónimo Tasarte, dedicando el mayor espacio a tratar de explicar la variedad de grafías con que fue escrito en las fuentes históricas (Atasarti, Tasarte, Tazarte, Taxarte, Tajaste y Tajarte) y proponiendo como paralelos bereberes voces como azru 'peñasco, fortaleza', asaru y tasarut 'llave, clave', etc. y juntándolo con otros topónimos guanches como Tajaste y Tajarte. La interpretación que nuestro colaborador Abrahan Loutf ofrece de Tasarte coincide con la de Wölfel en cuanto a la estructura morfológica t---t(e), frecuentísima en el vocabulario guanche, pero rechaza que pueda vincularse con el término español tasardo 'tipo de arenque'.

El topónimo Tasarte tiene paralelos bastante seguros en el bereber: con la voz tazart (pl. tazarin) se designa a las higueras en diversas hablas del bereber de Marruecos; en el habla tunecina de Sened la forma tazorit significa 'vid' y el plural tizorin 'uvas'; y la expresión thamurt tazart significa 'tierra donde abundan las higueras'; en Ahagar se pronuncia tahart, por alternancia dialectal conocida z/h y con aférisis del primer elemento del morfema polivalente t---t: iazert tiene, según Laoust (1939: 431), el valor de 'fruto del lentisco'. Las formas sin el prefijo ta-: azar 'higuera' y el pl. azaren 'higueras' son comunes en el pan-bereber; su pervivencia en la toponimia aparece con formas arcaicas en Túnez: Ain Zare,, Temzart, Zarath (nombre antiguo de Zaret) y en Argelia: Ain Iazart, Tala n Tazert, Ain Tizerin, etc. Y vuelve aquí nuestro colaborador Abrahan Loutf a traer a colación la cita que Laoust hacía del paralelismo de las voces del tuareg ahar o tahart con la expresión tehaunenen con la que según Abreu Galindo los aborígenes de Gran Canaria denominaban a los higos maduros3. Esta expresión canaria podría interpretarse desde el bereber como taharen-men con el significado literal 'higos dulces'. A la misma conclusión llega Sabir en su análisis del topónimo grancanario Tasarte (2001: 115-117, 149-152 y 319-320), ofreciendo el étimo bereber tazart con el significado de 'higuera'.

Muy distinta interpretación es la que ofrece De Luca (2004: 274-275), diciendo que Tasarte procede del sustantivo femenino tsart, vigente en las hablas bereberes del Marruecos Central con el significado de 'orgullo, dignidad, honor'. Y muy recientemente Francisco Suárez Moreno (2010) ha dedicado una amplia y municiosa monografía a este topónimo grancanario estudiando los topónimos Tasarte y Tasartico, a la vez que los distintos significados que tiene o ha tenido el apelativo tasarte y la relación que el término tiene con múltiples voces del amazhig (bereber) repartidas por una amplísima geografía del Norte de África, destacándose los significados relacionados con la higuera y con su fruto.

Si la interpretación de Tasarte como 'higuera' fuera la verdadera, habría que cambiar la generalizada opinión de que la higuera no era árbol conocido por los aborígenes, sino que fue introducido en Gran Canaria por los misioneros mallorquines a mediados del siglo XIV, según dice Abreu Galindo (1977: 161), cosa que, por otra parte, la moderna arqueología ha puesto en cuestión, como comentamos en la entrada Tarajana.

Así pues, el término Tasarte está lleno de problemas. Pero se puede concluir que:


  1. Tanto el topónimo como el antropónimo son de origen guanche y aparecen registrados en unos mismos textos históricos referidos al tiempo de la conquista de la isla de Gran Canaria.

  2. No parece que el significado que tiene el apelativo tasarte de 'pez teleósteo' esté en la motivación semántica del topónimo, pues es lo más probale que ese término entrara en la dialectología canaria en tiempos muy posteriores a la época guanche, como consecuencia de las pesquerías que los canarios hacían en el banco de pesca canario-sahariano, y por tanto no puede juzgarse como guanchismo sino solo como canarismo.

  3. Sí es más verosímil que en su origen el término tasarte tuviera como referencia a la higuera o a su fruto, conforme a la gran documentación coincidente y paralela que se encuenta todavía en el mundo bereber del Norte de África.

  4. Hay otra razón, meramente extralingüística pero contundente, que excluye la referencia al 'pez' del topónimo Tasarte. Los topónimos que hacen referencia a los peces son muy escasos, y mucho más en el vocabulario guanche, puesto que era un pueblo bastante ajeno a las artes de pesca; además, el tipo de pez que desde el bereber se llama tasart no habita en las costas de las Islas Canarias sino en las africanas del banco canario-sahariano. Y algo más: los lugares llamados Tasarte y Tasartico están ubicados en zona de cumbres, muy alejados de la costa, lo que contradice una de las "leyes" de la toponomástica, que nombra a la geografía según la referencia más destacable y cercana: no tendría sentido nombrar una cumbre con el nombre de un pez, y menos con el nombre de un pez que no se conoce.


Ahora bien, si fuera cierto que el término Tasarte tuvo en su origen la motivación de la higuera o de su fruto nos tendríamos que plantear su relación con el término Tarajana de la toponimia de La Gomera (y también con el Tirajana de Gran Canaria) identificado semánticamente de la misma manera. La interpretación que los berberólogos han dado a estas dos palabras canarias, según hemos visto, coinciden en una misma o muy parecida palabra de distintas lenguas bereberes: tazart (pl. tazarin), bien con esta simple grafía o con los diacríticos tazärt o tâhârt, y siempre con la referencia a la higuera y/o a los higos. En el caso de Tarajana bien puede darse por cierta esa referencia extralingüística, puesto que ha quedado como apelativo en el habla de La Gomera, cosa que no podemos decir de Tasarte (tampoco de Tirajana). Y advertimos que, desde el punto de vista morfológico, entre Tarajana y Tasarte no hay más coincidencia que el elemento inicial ta- identificado como el artículo del femenino singular. Así las cosas, o una de las dos atribuciones no es correcta o en las hablas de las distintas islas de Canarias se desarrollaron dos voces diferenciadas para una misma realidad extralingüística desde un mismo hipotético término de origen bereber.

Y aparte hay que señalar la cercanía fonética que Tasarte tiene con los topónimos guanches ya citados de Tajarte de Tenerife y de Tajaste de Lanzarote, a los que añadimos ahora Tasaratá de La Gomera. Además, en la lista de topónimos guanches de Tenerife de Bethencourt Alfonso (1991) aparecen otros ya perdidos o no documentados en la actualidad, como Tasar, montaña de El Rosario, Tasariste, lomo y ladera en el valle del Bosque de Santa Cruz, Tasate, paso y risco en Iguesta de Candelaria, y Tasaraste, cuevas en Adeje y charco en el barranco de Erques en Guía de Isora.

1 Álvarez Delgado (1979: 15) llama la atención sobre los distintos nombres que se otorgan al valiente canario de la fortaleza de Ansite: "Marín y Cubas llamó Tazarte y Tazartico, dos topónimos grancanarios aún vivos, al príncipe teldense pretendiente al trono de la Isla en lucha contra Vera y Guanarteme; y cuyo nombre indígena Bentejuí o Bentahuy, si no es variante del de su padre Bentagoyhe, se explica por wen-tagiit 'el que camina a largos pasos o zancadas'".

2 Esto explica la general "cultura de los barrancos" que existió en Canarias en la época de los aborígenes y en las épocas históricas hasta tiempos no tan remotos a la actualidad. Las laderas de los barrancos fueron los lugares más apropiados para el establecimiento de los hábitas primitivos, y los cursos de los barrancos fueron las principales vías de comunicación interinsulares, especialmente en aquellas islas de configuración redondeada, como los son Gran Canaria y La Gomera, y donde sus barrancos van de cumbre a mar en manera radial.

3 Ya comentado este pasaje en las entradas Tarajana y Tasaratá de este diccionario.

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ISLA   GRAN CANARIA


MUNICIPIO    La Aldea de San Nicolás


TOPÓNIMO VIVO, SIGNIFICADO PROBABLE

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